La BBC informa de que el organismo regulador de auditorías del Reino Unido ha confirmado que dirige un examen sobre irregularidades contables relacionadas con el Manchester City Football Club.

En una carta enviada a la Comisión de Empresa y Comercio de la Cámara de los Comunes, el Consejo de Información Financiera (FRC, por sus siglas en inglés) confirmó que asumió la «supervisión regulatoria» del caso, que hasta entonces estaba en manos del Instituto de Contadores Públicos de Inglaterra y Gales (ICAEW), el 30 de septiembre.
Aunque todavía no se ha abierto una investigación formal, el FRC ha iniciado indagaciones preliminares sobre el asunto. Esto se produce después de que una comisión independiente dictaminara que el Manchester City infringió las normas financieras de la Premier League entre las temporadas 2009-10 y 2017-18, entre otras cosas, al inflar artificialmente la situación financiera del club en más de 900 millones de libras. El Manchester City está apelando actualmente ese fallo.
Si aparecieran pruebas de irregularidades, el FRC cuenta con más recursos y una autoridad más amplia para imponer sanciones disciplinarias. El organismo suele supervisar las normas contables de grandes entidades, como las empresas que cotizan en bolsa, en lugar de clubes de fútbol. El FRC tiene potestad legal para examinar la actuación del auditor del Manchester City, BDO, y verificar si su labor de auditoría cumplió con las normas regulatorias.
El FRC también podría sancionar a directivos o empleados del Manchester City si pertenecen a organismos profesionales de contabilidad reconocidos. BDO es la quinta mayor firma de contabilidad del Reino Unido, pero se describe como líder del mercado en el sector del fútbol y asesora a más clubes de la Premier League y del Championship que cualquier otra firma.
La comisión independiente que investigó al Manchester City concluyó que el club ocultó acuerdos concebidos para disimular ante sus auditores la verdadera procedencia de la financiación de sus accionistas, creando una «impresión engañosa» y manteniendo a los auditores «completamente ajenos» a la situación.
El Manchester City afirmó que está apelando las conclusiones de la comisión y sostuvo que la decisión estaba «sustancialmente viciada en cuanto al derecho, los principios y los hechos, y llega a una conclusión insostenible». Liam Byrne, presidente de la Comisión de Empresa y Comercio de la Cámara de los Comunes, pidió que se otorguen al FRC mayores poderes legales para investigar casos de esta naturaleza.
En una publicación en la red social X, declaró: «La carta del organismo regulador deja al descubierto su falta de capacidad para exigir pruebas a los clubes o investigar a directivos que quedan fuera de su ámbito disciplinario. Esto plantea serias dudas sobre si las competencias actuales son suficientes para exigir responsabilidades a empresas y directivos. Los ministros deben explicar por qué abandonaron las reformas destinadas a cerrar estas lagunas y qué harán ahora para reforzar la rendición de cuentas».




